Tu cheesecake no quedó cremoso.

Si hay una pregunta que me han hecho durante estos últimos ocho años es

“¿Por qué mi cheesecake no queda tan cremoso como el tuyo?” (o por qué se me hunden, esa lo dejamos para otro artículo)

Y la respuesta no es solo por una sola cosa, aunque también esto va a depender de lo que para ti significa cremoso, porque si, para mi cremoso es algo llegando a líquido pero para otra persona cremoso es algo mas compacto pero igual de cuchareable jaja

Pero para ir al grano, la cremosidad no depende de un ingrediente ni de una receta perfecta e ideal, es el resultado de muchas pequeñas decisiones que tomas antes, durante y después del horneado.

Hoy quiero compartirte algunos errores que puede que te esté afectando.

1. Batir demasiado la mezcla

Cuando incorporas demasiado aire, el cheesecake sube más de lo necesario en el horno y después tiende a bajar o perder parte de su textura cremosa, puede quedar más aireado como más estilo torta que cremoso.

Usa batidora de pedestal utilizando la pala/mariposa/lira, un procesador de alimentos o una mini pimer hasta integrar.


2. Utilizar ingredientes demasiado fríos

El queso crema frío cuesta más emulsionarlo y pueden quedar pequeños grumos que afectan la textura final, así como también la crema de leche/nata suele montarse más rápido cuando esta fría.

Trabaja siempre con los ingredientes a temperatura ambiente.


3. Elegir una temperatura incorrecta

Una temperatura demasiado alta cocina el exterior mucho antes que el centro, el resultado suele ser un cheesecake mucho muy seco.

Adapta siempre la temperatura al estilo de cheesecake que estás preparando.


4. Hornearlo más tiempo del necesario

Muchos alumnos esperan que salga completamente firme del horno como una torta, y el cheesecake no funciona de la misma forma. El cheesecake sigue estabilizándose mientras se enfría.

Aprende a reconocer el punto de cocción, no el tiempo exacto, si no lo sabes siempre hornea de menos a más.


5. Enfriarlo demasiado rápido

Un cambio brusco de temperatura puede provocar grietas y alterar la textura.

Deja que pierda temperatura poco a poco antes de refrigerarlo.


6. Usar proporciones inadecuadas

No todas las recetas están equilibradas, la cantidad de queso, huevos, crema, azúcar y almidón cambia completamente el resultado.

Antes de modificar una receta, debes entender qué función cumple cada ingrediente.

Después de hornear miles de cheesecakes me he dado cuenta que obtener buena cremosidad no es suerte, sino la suma de pequeños detalles.

Si quieres aprender mucho más sobre formulación, técnica, resolución de problemas y los distintos estilos de cheesecake, dentro de la Academia Dimanche encontrarás cursos completos donde no solo comparto recetas, sino también el porqué detrás de cada decisión.

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